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jueves, 28 de abril de 2011

Pasión y Resurrección

Kiko Arguello, con un puñado de músicos ha presentado una obra musical titulada "El sufrimiento de los Inocentes", que se ha hecho oir ya en Roma ante el Papa, en Israel y Alemania...

Este sufrimiento que observamos a diario en la Sociedad y en la Historia Humana, ha recaído sobre la Virgen María y como Cordero de Dios y Redentor, en primer lugar, (y redentoramente en único lugar) sobre su Hijo Jesucristo.

Pero recayó y sigue recayendo sobras las vidas concretas de multitud de inocentes, niños, mujeres, hombres, jóvenes y adultos que cargan sobre sus hombros con los pecados del mundo.

Este sufrimiento sigue inquiriendo en los corazones de los hombres una respuesta....que no llega ni es aceptada por muchos mientras exista el dolor, la enfermedad y la muerte, si no es en la Esperanza Cierta de Vida Eterna, manifestada, por la fe, en LA CRUZ asumida, como redención propiciatoria, por CRISTO, el Hijo de Dios y de María Virgen, quien ciertamente se ha convertido en la UNICA ESPERANZA DE LA HUMANIDAD ENTERA.


En Id y anunciad. com ha a aparecido un artículo de cuyo texto extraigo los siguientes párrafos escritos por Charo. ( Vedo aquí>>>)

"La idea de componer una sinfonía como medio de evangelización surgió tras la realización del disco en español “Paloma Incorrupta”, dedicado a la Virgen María, a petición del Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid el próximo agosto

Esta pequeña obra traslada al espectador hasta el momento en el que la Virgen observa como su Hijo es crucificado. “Vemos a la Virgen María sometida al escándalo del sufrimiento de los inocentes en su carne y en la de su Hijo. ¡Ay, que dolor!, canta una voz mientras una espada atraviesa su alma”, indica Kiko Argüello. Así, se cumple lo que dice el profeta Ezequiel sobe la espada que Dios ha preparado por los pecados de su pueblo y que atraviesa el alma de la Virgen

“Qué misterio el sufrimiento de tantos inocentes que cargan con el pecado de otros: incesto, violencias inauditas, aquella fila de mujeres y niños hacia la cámara de gas y el dolor profundo de uno de los guardianes que dentro de su corazón sentía una voz: `entra en la fila y ve con ellos a la muerte´ y no sabía de donde le venía”, explica. “Dicen que después del horror de Auschwitz ya no se puede creer en Dios, pero no es verdad, porque Dios se ha hecho hombre para cargar Él con el sufrimiento de tantos inocentes. Él es el inocente total, el Cordero llevado al matadero sin abrir la boca, el que carga con los pecados de todos”, destaca Argüello.

Con la convicción de que la música llega allí donde la palabra muchas veces no lo hace, Argüello consigue que la composición musical toque el corazón de los alejados de la Iglesia y les conmueva profundamente. Son ya varias las personas que tras escuchar la obra sinfónica se han acercado de nuevo a ella y han reflexionado acerca de sus creencias, convirtiéndose en un atrio de los gentiles a semejanza del que ha puesto en marcha la Santa Sede a través del Pontificio Consejo para la Cultura y el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización."------------------

Pero es la Palabra de Dios la que llega a nuestro corazón `para dar razón de este Sufrimiento en medio del mundo y hacer renacer una respuesta humilde a Dios para, libremente, llevar cualquier sufrimiento humano con paciencia y Obediencia Dios, obediencia activa, puesta de manifiesto en LA VIDA ORDINARIA con la conducta, obras, pensamientos, palabras e intenciones........como hermosamente nos aconseja San Pedro en esta Pascua:
1P 2,11-25

Los cristianos, forasteros en este mundo
Queridos hermanos, como forasteros en país extraño, os recomiendo que os apartéis de los deseos carnales que os hacen la guerra. Vuestra conducta entre los gentiles sea buena; así, mientras os calumnian como si fuerais criminales, verán con sus propios ojos que os portáis honradamente y darán gloria a Dios el día que él los visite...
Mostrad consideración a todo el mundo, amad a vuestros hermanos, temed a Dios, honrad al emperador.

Criados, sed sumisos a los amos, con todo respeto, no sólo a los buenos y comprensivos, sino también a los esquinados. Porque es cosa hermosa si, por la experiencia que cada uno tiene de Dios, soporta que lo maltraten injustamente.

Vamos a ver, ¿qué hazaña supone aguantar que os peguen, si os portáis mal?

En cambio, si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios.


Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros,
dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.

El no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas os han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.


R/. Cristo padeció su pasión por nosotros,
dejándonos un ejemplo, para que sigamos sus huellas. Aleluya


Ya que la Esperanza del Cristiano en Cristo es cierta. Por eso podemos seguir sus huellas....
porque, citando homilía antigua y pascual anónima......sabemos que...
.............: Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, o sea, del hombre viejo y de su pecado, seremos también imagen del hombre celestial, esto es, del perdonado, redimido, restaurado; y, en Cristo, alcanzaremos la salvación del hombre renovado, como dice el mismo apóstol: Primero, Cristo, es decir, el autor de la resurrección y de la vida; después los de Cristo, o sea, los que, por haber vivido imitando su santidad, tienen la firme esperanza de la resurrección futura y de poseer, con Cristo, el reino prometido, como dice el mismo Señor en el evangelio: Quien me siga no perecerá, sino que pasará de la muerte a la vida.

Por ello podemos decir que la pasión del Salvador es la salvación de la vida de los hombres. Para esto quiso el Señor morir por nosotros, para que creyendo en él, llegáramos a vivir eternamente. Quiso ser, por un tiempo, lo que somos nosotros, para que nosotros, participando de la eternidad prometida, viviéramos con él eternamente.

Ésta es la gracia de estos sagrados misterios, éste el don de la Pascua, éste el contenido de la fiesta anhelada durante todo el año, éste el comienzo de los bienes futuros.

............Pero, ¿de qué día se trata? Sin duda de aquel que es el origen de la vida, el principio de la luz, el autor de toda claridad, es decir, el mismo Señor Jesucristo, quien afirmó de sí mismo: Yo soy el día: si uno camina de día, no tropieza, es decir, quien sigue en todo a Cristo, caminando siempre tras sus huellas, llegará hasta aquel solio donde brilla la luz eterna: tal como el mismo Cristo, cuando vivía aún en su cuerpo mortal, oró por nosotros al Padre diciendo: Padre, éste es mi deseo: que los que creyeron en mí, estén conmigo donde yo estoy, como tú estás en mí y yo en ti: que también ellos estén en nosotros.


Así se limpiará todo sufrimiento, lágrima y dolor..........

Este es el Premio: Padre, éste es mi deseo: que los que creyeron en mí, estén conmigo donde yo estoy, como tú estás en mí y yo en ti: que también ellos estén en nosotros.

Por tanto, oigamos de corazón la enseñanza de S. Pedro (1P,3)

Procurad todos tener un mismo pensar y un mismo sentir: con afecto fraternal, con ternura, con humildad. No devolváis mal por mal o insulto por insulto; al contrario, responded con una bendición, porque para esto habéis sido llamados: para heredar una bendición. Porque si uno ama la vida y quiere ver días felices, refrene su lengua del mal y sus labios de la falsedad; apártese del mal y obre el bien, busque la paz y corra tras ella, pues los ojos del Señor se fijan en los justos y sus oídos atienden a sus ruegos; pero el Señor hace frente a los que practican el mal.

¿Por qué? ---

Nos responde y nos lo enseña de mil maneras la escritura, pero ahora escuchamos este recordatorio que nos hace las "catequesis de Jerusalén del tiempo de los apósotoles del Señor:

Catequesis de Jerusalén 20, Mystagogica 2,4-6
Fuisteis conducidos a la santa piscina del divino bautismo, como Cristo desde la cruz fue llevado al sepulcro.

Y se os preguntó a cada uno si creíais en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Después de haber confesado esta fe salvadora, se os sumergió por tres veces en el agua y otras tantas fuisteis sacados de la misma: con ello significasteis, en imagen y símbolo, los tres días de la sepultura de Cristo.

Pues así como nuestro Salvador pasó en el seno de la tierra tres días y tres noches, de la misma manera vosotros habéis imitado con vuestra primera emersión el primer día que Cristo estuvo en la tierra, y, con vuestra inmersión, la primera noche. Porque como el que anda durante el día lo percibe todo, del mismo modo en vuestra inmersión, como si fuera de noche, no pudisteis ver nada; en cambio al emerger os pareció encontraros en pleno día; y en un mismo momento os encontrasteis muertos y nacidos, y aquella agua salvadora os sirvió a la vez de sepulcro y de madre.........

---------Oh maravilla nueva e inaudita! No hemos muerto ni hemos sido sepultados, ni hemos resucitado después de crucificados, en el sentido material de estas expresiones, pero, al imitar estas realidades en imagen hemos obtenido así la salvación verdadera.

Cristo sí que fue realmente crucificado y su cuerpo fue realmente sepultado y realmente resucitó; a nosotros, en cambio, nos ha sido dado, por gracia, que, imitando lo que él padeció con la realidad de estas acciones, alcancemos de verdad la salvación.

¡Oh exuberante amor para con los hombres! Cristo fue el que recibió los clavos en sus inmaculadas manos y pies, sufriendo grandes dolores, y a mí, sin experimentar ningún dolor ni ninguna angustia, se me dio la salvación por la comunión de sus dolores.

...Por eso Pablo decía: ¿Es que no sabéis que los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo Jesús fuimos incorporados a su muerte?

Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte

Estas verdades nos hacen bendecir a Dios por su misericordia y así

Exultamos por su Amor, alabando a la Santísima Trinidad

Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, Defensor.

Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.

Tú eres el Hijo único del Padre.

Tú, para liberar al hombre,
aceptaste la condición humana
sin desdeñar el seno de la Virgen.

Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el reino del cielo.

Tú te sientas a la derecha de Dios
en la gloria del Padre.

Creemos que un día
has de venir como juez.

Te rogamos, pues,
que vengas en ayuda de tus siervos,
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.

Haz que en la gloria eterna
nos asociemos a tus santos.

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